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Hace mucho tiempo, en el polo norte… …el viejito pascuero y sus ayudantes se preparaban para repartir los regalos por todo el mundo en la noche de navidad.
Lo hacían caminando, y llegaban agotados. Así que los duendes decidieron regalarle a al viejito … … un trineo mágico (Quien lo arrastrara, podría volar…) ¿Pero quién?...
Obviamente, antes que en nadie se pensó en los perros esquimales acostumbrados a llevar trineos. Pero como nunca habían volado, les dio un terrible mareo y cayeron en el lago de agua helada. Se ofrecieron miles de animales, entre ellos, los cocodrilos, pero… ¿¿¿No entrarían en pánico si te llegaran unos cocodrilos hambrientos a llevarte regalos??? También se ofreció un elefante… …pero le hicieron la prueba de aterrizar sobre el techo de uno de los duendes… ¿y el resultado?¡¡¡Fue un desastre!!!
El viejito estaba un poco triste y desesperado, no sabia que hacer. En eso llego a su puerta un reno. Pedía auxilio, pues uno de sus amigos había tenido un accidente y necesitaban llevarlo al hospital.
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El viejito, acompañado por uno de los duendes, fue hasta el lugar…El reno estaba herido, pero…¿Cómo llevarlo al hospital?
¡¡¡Ya sé!!! Dijo el duende¡¡¡En trineo!! ¿Y quién lo va arrastrar pregunto el viejito?¡Nosotros! Exclamaron los Renos.
Así, los Renos volaron con su amigo al hospital y cuando supieron que el viejito pascuero estaba en aprietos para repartir los regalos lo ayudaron felices y darle una mano.
Por eso el trineo del viejito pascuero es arrastrado por los maravillosos y mágicos renos, y esta Navidad, cuando el trineo llegue a tu puerta, uno de los Renos te va a decir un secreto: ¿cual?... ¡¡QUE TE QUEREMOS MUCHO!!!!! |
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